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11 de mayo de 2026

¿Quiénes son los hibakusha?

 ¿Qué significa exactamente el término Hibakusha?

Hibabusha es una palabra japonesa cuyo significado  literal es  “persona bombardeada” o “persona afectada por la bomba“. Está formada por “Hibaku”, que significa “ser bombardeado“, y “Sha”, que significa “persona”. 

¿Quiénes son los hibakusha?


El término hibakusha se utiliza para referirse a aquellas personas que sobrevivieron a la explosión atómica de las dos bombas nucleares lanzadas respectivamente, el 6 y el 9 de agosto de 1945 en Hiroshima y en Nagasaki. 


También incluye a quienes sufrieron los efectos de la radiactividad a corto, medio o largo plazo, ya sea por la radiación ionizante o por la lluvia radiactiva, estuviesen o no en el momento del impacto inicial, así como los descendientes directos de los hibakusha. 


Por tanto, la categoría de hibakusha englobaría tanto los “supervivientes” de ambos bombardeos como  quienes fueron afectados por la radiación ionizante o por la lluvia radiactiva, independientemente de la distancia al hipocentro de la explosión y de que estuviesen o no en el momento del impacto. También se incluiría a los fetos de las mujeres expuestas a la radiación así como a los descendientes de los hibakusha. 


Número histórico de hibakusha.


A finales de los años 50, las personas registradas como hibakusha por las autoridades japonesas, eran  unas 650.000 personas. Durante las décadas de 1970 a 1990, el número se redujo de unas 350.000 personas a unas 250.000 personas.


Los supervivientes de ambos bombardeos- conocidos como Niju Hibakusha o “doblemente bombardeados”- fueron de unos 165 según el Museo de la Paz de Hiroshima. Otras fuentes estiman que pudieron ser entre 150 y 200 los que estuvieron en las dos ciudades. Eran, en su mayoría, personas que trabajaban en Hiroshima pero vivían en Nagasaki. Aun así, sólo un superviviente doble fue oficialmente reconocido en 2009, a los 92 años, por el Gobierno japonés: Tsutomu Yamaguchi, un ingeniero de Mitsubishi, que falleció un año después, en 2010. 


 Número actual de  hibakusha.


El último dato disponible, del 2025, es de unos 99.130 hibakusha. La mayoría tenía una edad media de unos 86 años. 


¿Por qué surgió el término?


El surgimiento del término hibakusha responde a 4 motivaciones: 


1- Necesidad de reconocer el daño específico causado por la radiación. 

2- Articular una identidad colectiva entre los afectados.

3- Visibilizar y denunciar la discriminación social y laboral que padecían este colectivo. 

4- Construir y preservar una Memoria Histórica en torno a las víctimas y transmitir su testimonio vital acerca de su experiencia. 





8 de enero de 2026

El diario de Hiroshima de un médico japonés: Análisis temática del libro(II).

Aquí, tenéis la segunda parte del análisis de la temática del libro "El diario de Hiroshima de un médico japonés" de Michihiko Hachiya.  

 5. Solidaridad y compasión

En medio del horror, surgen actos espontáneos de solidaridad: compartir alimentos, vendar heridas, enterrar cuerpos desconocidos.

La comunidad hospitalaria se sostiene en una ética silenciosa: “cuidar a los demás, aunque no quede nada que ofrecer”.

Hachiya subraya que la bondad humana no desaparece ni siquiera cuando el mundo parece haber terminado.

En ese sentido, el libro se convierte también en un elogio del espíritu humano ante la adversidad.

 6. La memoria como deber

El diario no solo busca registrar hechos médicos: es un acto de memoria moral.

Hachiya sabe que escribe para el futuro, para que nadie olvide lo que ocurrió en Hiroshima.

Su relato es una advertencia sobre el poder destructivo del conocimiento sin conciencia ética.

La memoria aquí tiene un sentido doble: preservar la verdad y evitar su repetición.

Es un testimonio que une ciencia, ética y compasión, y que todavía hoy se lee como una voz contra el olvido.

 7. Esperanza y reconstrucción

En los últimos días del diario, se percibe una leve corriente de esperanza.

Comienzan a llegar materiales, los supervivientes se ayudan, los niños vuelven a jugar.

La vida renace tímidamente entre las ruinas.

No hay un final feliz, pero sí un final humano: el deseo de seguir viviendo y aprender del dolor.

La esperanza de Hachiya no está en la fe religiosa, sino en la posibilidad de volver a cuidar, enseñar y recordar.

8. Dimensión ética y filosófica

La reflexión más profunda del diario es moral:

¿Qué significa ser humano después de Hiroshima?

Hachiya no condena con odio, pero sí con lucidez: lo que ha ocurrido supera cualquier justificación bélica.

El científico y el ciudadano se enfrentan a una misma responsabilidad: poner límites a la ciencia cuando amenaza la vida.

Su testimonio se convierte en un alegato contra la guerra, contra la indiferencia y contra la deshumanización técnica.

Conclusión general

El Diario de Hiroshima de un médico japonés es más que un testimonio histórico:

es una crónica del alma humana en el límite de su resistencia.

Hachiya logra unir tres miradas —la del médico, la del hombre y la del testigo— para dejar constancia de que, incluso en el centro de la devastación, la compasión, la memoria y la ciencia pueden coexistir.