El término de hibakusha se empezó a utilizar a finales de los años 40 y se generalizó en la década de 1950 en Japón. Su uso oficial se consolidó a través de la Ley sobre Atención Médica a los supervivientes de la Bomba Atómica de 1957.
Fue la primera ley destinada a atender las necesidades médicas de los supervivientes. Surge de la presión directa de la organización Nihon Hidankyo, fundada en 1956, que exigía al Estado el reconocimiento y la asistencia médica que durante más de una década habían sido prácticamente inexistentes.
¿Qué garantiza la ley de 1957?
Aunque limitada, fue un avance decisivo por:
Garantiza la asistencia médica gratuita. Incluyendo tratamiento y revisiones específicas para enfermedades reconocidas oficialmente como causadas por la bomba.
Creación de un sistema de certificados de hibakusha, estableciendo 4 categorías según el nivel de exposición a la radiación y la proximidad al hipocentro.
Centros médicos especializados. Se establecieron hospitales y clínicas para tratar enfermedades vinculadas a la radiación.
Empezaron a hacerse investigaciones epidemiológicas para comprender los efectos a largo plazo de la radiación en personas.
Aún así, la Ley sobre Atención Médica a los Supervivientes de la Bomba Atómica presentaba limitaciones que fueron criticadas por los propios hibakusha:
No incluía compensaciones económicas.
No reconocía plenamente las enfermedades mentales derivadas del estigma social
Dejaba fuera a personas expuestas indirectamente, como:
Bebés en gestación.
Personas que acudieron después del bombardeo a rescatar víctimas.
Quienes estuvieran expuestos a la lluvia radiactiva lejos del centro.
La cobertura era limitada y no igual para todas las categorías de Hibakusha.
Estas críticas llevaron a posteriores reformas legales en 1968 y en 1994, que ampliaron derechos y compensaciones.
Uso del término legal de hibakusha en Japón.
El uso del término hibakusha presenta una distinción entre su uso legal en Japón y su uso extensivo fuera.
En Japón, quien puede ser considerado como hibakusha viene establecido por la Ley del Resarcimiento a los Supervivientes de las Bombas Atómicas de 1994. Esta ley otorga un estatus oficial de hibakusha y una serie de beneficios- como la atención médica y un apoyo económico- a las personas que cumplen unos criterios específicos de exposición a la radiación de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki.
Reconoce 4 categorías jurídicas de hibakusha:
Personas expuestas directamente a la detonación.
Personas expuestas en un radio de 2 kilómetros del hipocentro en las dos semanas siguientes a la explosión.
Personas expuestas a la lluvia radiactiva conocida como lluvia negra.
Personas que sufrieron exposición intrauterina- bebés en el vientre de sus madres en el impacto de los bombardeos-.
Fue promulgada en 1994 y entró en vigor en 1995. Íntegro a las dos leyes anteriores:
La ley sobre Atención Médica a los Supervivientes de la Bomba Atómica de 1957.
La ley sobre Medidas Especiales para los Supervivientes de la Bomba Atómica de 1968.
Los hibakusha tienen derecho a una serie de beneficios y de ayudas que recogía la Ley del Resarcimiento:
Revisión y apoyo médico mediante chequeos médicos anuales.
Asignaciones médicas y de salud.
Asignaciones especiales.
Indemnizaciones a los hibakushas en el extranjero.
Aún así, la Ley del Resarcimiento también planteó controversias y limitaciones, como:
La exclusión de las generaciones futuras.
Compensaciones insuficiente.
No reconocía la discriminación social y el estigma social.
Uso extensivo del término hibakusha. (opcional en el coloquio cultural)
Más allá de la definición legal de hibakusha en Japón, el uso del término se ha extendido fuera de Japón para referirse a cualquier persona que ha sobrevivido a la exposición a la radiación nuclear, independientemente de la ubicación geográfica o del origen de la fuente.
El uso extensivo incluiría a:
Supervivientes de cualquier ensayo nuclear en todo el mundo.
Personas afectadas por accidentes nucleares como Fukushima o Chernóbil.
Individuos afectados por la radiación nuclear durante el ciclo de producción y/o combustión de la energía nuclear. Trabajadores de las centrales nucleares.
En resumen, la distinción principal estriba en que el uso legal se limita a los supervivientes de las dos bombas atómicas reconocidos por el Gobierno de Japón mientras que el uso extensivo abarca a todas las víctimas.
