20 de enero de 2015

La era de la semiglobalización según Pankaj Ghemawat

El estado actual del mundo es de semiglobalización para Pankaj Ghemawat. Por "semi" entiende como "parcial" y "no del 50%". ¿Cómo de parcial? Entre un 10 % y un 25 %. Eso queda muy lejos de la globalización total del Mundo 2.0. Estas exageraciones sobre el nivel de globalización del mundo "refleja una creencia sesgada sobre la globalización que puede ser peligrosa de varias maneras y que, por lo tanto, vale la pena desenmascarar." En el centro del debate está la disputa entre los partidarios del Mundo 2.0 y los del Mundo 1.0. Los defensores del Mundo 2.0 suponen que una mayor integración "incluía la coincidencia de gustos, el fin de la nación-Estado y la historia, la muerte de las distancias y, probablemente, la estrella de todos ellos, el allanamiento de la Tierra, basado en la visión del periodista Thomas Friedman." En el otro extremo, está los partidarios del Mundo 1.0, que llaman a la resistencia contra "el gobierno internacional de las corporaciones multinacionales y sus marcas, defienden la interrupción de las cumbres del G20." Creen que el Mundo 2.0 ya está aquí o a punto de "instalarse". Ha contribuido a esta visión apocalíptica la obra de Thomas Friedman. Este autor con su obra The World is Flat ha influenciado a la opinión pública, sosteniendo que el mundo es plano, carece de fronteras y distancias. A pesar de ello, aún queda mucho para la integración transfronteriza como veremos a continuación.

Entonces, ¿cuál es el nivel de globalización real? Para Pankaj Ghemawat, la forma de calcular el nivel de globalización se puede resumir: "el más sencillo e intuitivo que he encontrado es tener en cuenta los flujos o las actividades que pueden darse dentro o a través de las fronteras nacionales, y luego calcular el componente internacional como porcentaje del total. Así, tengamos en cuenta tales medidas para los flujos transfronterizos de información, de personas, de productos e inversiones directas y de otro tipo de capital, como manera de controlar la integración transfronteriza de estos tipos distintos de mercados." El correo o las llamadas telefónicas son un buen indicador del grado de apertura al exterior. Sólo el 2% de las llamadas telefónicas son internacionales. La mayoría de las llamadas siguen estando restringidas a personas de nuestro país. Mientras que sólo 1% del correo es internacional. El tráfico por internet entre "un 17% y un 18% cruza fronteras nacionales". Un número parecido es el registro de patentes en los países ricos de la OCDE: "los de propiedad extranjera representan sólo un 18% del total, y el porcentaje de patentes que realmente conllevan la colaboración internacional en su investigación es sólo la mitad de este 15%." Todos son indicadores del nivel de globalización de la circulación de información. Pero, ¿qué hay de los movimientos de las personas? Los inmigrantes de primera generación representan sólo un 3% de la población mundial. Sólo el 2% de todos los universitarios son extranjeros. Se calcula que aproximadamente un 90% de la población mundial no abandonará nunca el país donde nació. Donde sí puede existir un mayor movimiento es en el de la circulación de mercancías y dinero. Al fin y al cabo, el comercio parece ser un ámbito donde el nivel de integración de los mercados de productos debe ser una realidad. La intensidad comercial, entendida como "productos y servicios exportados de un país a otro como porcentaje del PIB", alcanzó el 29% en 2008, bajando a un 23% en 2009. A pesar de que, el porcentaje parece muy alto, "está muy por debajo de la ratio bruta del 90% entre exportaciones y PIB que esperaríamos encontrar si las fronteras y las distancias no tuvieran ninguna importancia." Algo parecido le ocurre al flujo de las inversiones en todo el mundo. El flujo transfronterizo de la inversión extranjera directa representa sólo un 9% de todas las inversiones en 2009. Los flujos de la inversión extranjera directa(FDI) fluctúan mucho lo que sugiere que "alrededor de un 90% de todas las inversiones fijas en el mundo siguen siendo domésticas." Otros flujos transfronterizos de capital de riesgo entre el 15% y el 20% traspasan las fronteras y los depósitos bancarios y de la deuda de los gobiernos están en el 25% y el 35%, respectivamente.

La globalización es muy desigual. En general, "el capital se mueve con mayor libertad por las fronteras nacionales que los productos, que a su vez también son más móviles que las personas." Las diferencias en el flujo de productos, capital, personas e información tienen que ver con los niveles reales de internacionalización de los diferentes mercados. Los resultados suscitan para Pankaj Ghemawat dos críticas. Primero, "que las personas desestiman los datos presentados arriba como demasiado limitados y, concretamente demasiado centrados en los flujos económicos." Segundo, "se centra en el hecho de que los datos presentados antes dan una sensación de niveles de globalización pero no de cambios a lo largo del tiempo." Así, los niveles de integración transfronteriza puede llevarnos a los niveles del Mundo 2.0 o bien, si desciende muy rápidamente, podría llevarnos al Mundo 1.0. Las tendencias a largo plazo "contribuyen poco a apoyar la afirmación de que "el Mundo 2.0 es mañana, si no es hoy." En segundo lugar, el crecimiento en los niveles de internacionalización se ha conseguido porque el comercio se ha vuelto cada vez más regionalizado, hasta el punto de que el comercio internacional entre regiones supera al de naciones. En tercer lugar, los declives de los flujos interfronterizos "nos recuerdan los límites de la extrapolación lineal." La integración transfronteriza no necesariamente progresará sino que puede dar marcha atrás "como lo hizo entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial."

Los niveles de integración transfronteriza están sobrevalorados. Esta sobreestimación de los niveles de integración transfronteriza está muy extendida entre la población en general y sobre todo en la clase empresarial. Pankaj Ghemawat denomina globobada o Globaloney- en inglés- a esta percepción: " Es importante responder a esta pregunta porque la globobada es algo más que una simple manera inofensiva de atraer más atención a lo internacional." La globobada según Pankaj Ghemawat puede "ser peligrosa para el bienestar global porque crea complacencia entre los pro globalizadores y provoca paranoia entre los antiglobalización." La globobada funciona porque se dispone de pocos datos. La disponibilidad de datos es "el problema es por sí problemática." Otro factor es el psicológico: "las creencias no se basan sólo en los datos."

La razón, por la que la mayoría de la gente suele creerse la globalización, es por la tecnología. Es debido a que "el crecimiento de la productividad y de los ingresos despegó realmente en el siglo XIX, la gente sumida en el progreso industrial se encandila una y otra vez por la tecnología, deslumbrada por ella, cayendo incluso en lo que me gusta llamar un "tecnotrances"." Esta fascinación con la tecnología, hizó pensar que estábamos ante la "abolición de la distancia" o la "desaparición de las fronteras." Este énfasis en la tecnología, como el principal impulsor del Mundo 2.0, parece haberse borrado con la crisis financiera: "De manera más amplia, el día después de la crisis ha visto el declive del apoyo público a la globalización, un resurgimiento del separatismo, nuevos retos asociados a la multipolaridad y la incertidumbre sobre el estatus del dólar como moneda de reserva mundial." ¿Por qué la tecnología de hoy no puede producir una integración completa? Las tecnologías revolucionarias "que en su momento se consideraron apocalípticas" no han llevado a una integración transfronteriza completa. Este hecho no significa negar la importancia de la tecnología. Menos aún, de la "comunicación transfronteriza en particular." Pero una mayor conectividad no significa convergencia: "El mero hecho de que la gente de distintas partes del mundo pueda hablar entre ellas a un coste muy bajo no garantiza que lo harán en una cantidad mucho mayor."

En resumen, la intención de Pankaj Ghemawat en este segundo capítulo del libro, es "desacreditar las exageraciones sobre la globalización sin restricciones que persisten a ambos lados del debate sobre la globalización." Y continúa afirmando que "El mundo de hoy está sólo semiglobalizado y que mañana todavía seguirá así."

Libro Mundo 3.0 Pankaj Ghemawat

28 de diciembre de 2014

Visiones enfrentadas del mundo: Mundo 1.0, Mundo 2.0 y Mundo 3.0

En el primer capítulo del libro Mundo 3.0, visiones enfrentadas del mundo, vamos a sintetizar cada una de estas visiones del mundo enfrentadas entre sí.

Vivimos una época con enormes retos. El orden mundial, tal como lo conocemos, está cambiando: "la prosperidad y el poder se están mudando hacia otros lugares y a otras gentes." y sigue "los viejos doctrinas y divisiones políticas y a no parecen viables." El problema no se reduce a la situación actual sino a nuestras reacciones frente a ella. Las respuestas a esta situación no puede enfocarse desde el pasado y desde maneras de mirar el mundo que recuerden a ese pasado. De ser así, "podrían llevarnos a un catastrófico cierre de fronteras y a un empobrecimiento global, en vez de a la prosperidad." Los retos de hoy exigen una nueva manera de mirar el mundo. Esa nueva visión es lo que llama el autor Mundo 3.0. El Mundo 3.0 tiene unas implicaciones claras pero los gobiernos, las empresas y los individuos. Requiere que los gobiernos traten la integración y la regulación de los mercados como "dos dimensiones de elección distintas que deben coordinarse, y no como una opción dicotómica tipo "o la una o la otra". Para las empresas, la oportunidad para adaptarse, superar y aprovechar las diferencias entre países, que Pankaj Ghemawat describe como las "estrategias AAA". Y, para los individuos, abrazar el Mundo 3.0 significa desarrollar un "cosmopolitismo arraigado" que se diferencia de la "ciudadanía nacional" o de la "ciudadanía global".

Para hablar del Mundo 3.0, hemos de reparar las visiones del mundo que han precedido al Mundo 3.0 en la historia, lo que llama mundos 0.0, 1.0 y 2.0.

El Mundo 0.0 surge en la Revolución neolítica. El ser humano se establece en "asentamientos fijos", descubre la agricultura y se "configuraciones sociales cada vez más complejas." Las personas vivían a nivel de subsistencia. Como resultado, las desigualdades económicas así como el crecimiento eran mínimos. Éste era el Mundo 0.0. Era "el estado salvaje en el que nuestra especie vivió casi toda su existencia." La cuestión fundamental era en quién confiar. El individuo no podía sobrevivir solo. Las personas confiaban primero en la familia. Luego en los miembros de su grupo o tribu. Los grupos de cazadores- recolectores estaban formados por 25 o 30 miembros y las tribus raramente superaban el millar. Encontramos en las sociedades actuales algunas de estas características: "Estados fracasados o en vías de colapso como la República Democrática del Congo o Somalia tienden a experimentar altos niveles de inestabilidad, guerras civiles y deterioro de la situación sanitaria, de la educación y del bienestar. Los niveles de muertes violentas en algunas zonas de la República Democrática del Congo han llegado incluso a alcanzar el de las comunidades de cazadores- recolectores de hace milenios." Las sociedades tribales exhibe un menor nivel de confianza general que las sociedades modernas y basadas en el mercado. La cooperación era algo que jamás sucedía. Aunque el cooperativismo se haya extendido en el mundo actual, "las lealtades tribales del Mundo 0.0 y el miedo a lo "extraño" asociado a ellos siguen todavía hoy bastante arraigados."

El Mundo 1.0 surge entre el 3.000 a.C y el 2.000 d.C, "la población mundial se multiplicó por más de cien, y el producto mundial bruto por más de mil en términos reales." El mayor cambio es cómo se organiza socialmente el mundo a través de estados independientes. El Mundo 0.0- con sus tribus- son reemplazados por naciones-estados con millones de personas. Este mundo se caracteriza por: "Presenta una serie de naciones-Estado soberanas que monopolizan el uso de la fuerza dentro de sus fronteras definidas, pero se comprometen a no interferir en los asuntos internos de otros países." Dicho de otro modo, en el Mundo 1.0 las fronteras nacionales se convierten en clave, separando estrictamente el ámbito nacional del internacional. El Mundo 1.0, las fronteras nacionales se convierten en "murallas nacionales". Aunque las naciones sí mantenían alguna relación, eran en buena parte independientes. El comercio internacional representaba "una décima del 1% del PIB mundial." La transformación del Mundo 0.0 al Mundo 1.0 fue gracias a "la ampliación de los esfuerzos cooperativos desde el nivel local al nivel nacional." En el mundo 1.0 se desplaza las "lealtades tribales" del Mundo 0.0, sustituyéndolas por lealtades al Estado- nación. La ciudadanía nacional se convirtió en un rasgo fundamental de la identidad de las personas. Creando así, un fuerte sentimiento nacionalista, que caracteriza al Mundo 1.0. El nacionalismo ha tenido algunos efectos terribles en nuestro mundo y sigue teniéndolos. Dicho esto, el Mundo 1.0 ofreció "un contexto que favoreció un enorme crecimiento económico." Los últimos 500 años se ha producido el mayor crecimiento de población y de PIB que jamás hayamos experimentado. El punto de inflexión se dio hace unos 200 años, durante la primera revolución industrial, cuando el crecimiento se acelera. Entre 1820 y 2000, la población mundial se multiplicó por cinco, y el PIB, por cincuenta y cinco: la mayor divergencia entre los dos jamás vista y que refleja un crecimiento sin precedentes.

El mundo 2.0 a diferencia del Mundo 1.0, la ratio exportaciones/ PIB de la economía mundial aumentó desde 1% en 1820, hasta más del 20% de hoy. La consolidación del Imperialismo europeo en el siglo XIX, favoreció la integración transfronteriza, proceso que se detuvo con las dos Guerras Mundiales, y no se retomó hasta después de la II Guerra Mundial, cuando se colocó de nuevo en el debate " el modelo westfaliano de naciones- Estado" y entró en escena la globalización. El término globalización aparece, por primera vez, en 1951. Pero, no es hasta los años 80, y, posteriormente, años 90 y 2000, cuando el interés por la globalización en  el terreno de la investigación se disparó:"A principios de 1950, aparecían menos de 50 publicaciones al año sobre la globalización, desde 2000, la cifra se ha disparado a más de mil al año. Y todavía más importante, muchos científicos sociales coinciden actualmente en que estamos viviendo en una nueva era de globalización." La globalización parece que pone pastas arriba al Mundo 1.0, "una era a la que el marco nacional del Mundo 1.0 tal vez no se adapte bien." El mundo 2.0 preocupa mucho a los antiglobalización, pero anima, a la mayoría de los proglobalización. Los ideólogos favorables al Mundo 2.0 creen, en primer lugar, en las "fuerzas inesistibles" de la globalización, y, en segundo lugar, no pueden imaginar que el gobierno haga algo útil, salvo regular las provisiones dinerarias y proteger la propiedad privada. También coinciden en la liberalización e integración de los mercados. Tanto los partidarios como los detractores de la globalización tienden a coincidir en que ya existe un mundo bastante integrado. Pero, sencillamente, se equivoca según el propio autor. La reciente crisis ha cuestionado el Mundo 2.0. Con la crisis financiera global, se ha puesto sobre la mera los fallos de mercado así como las implicaciones de la integración transfronteriza de los mercados. Y, lo que es más importante, tanto los fallos como los retos de la integración transfronteriza de los mercados está estrechamente relacionado con las concepciones del Mundo 1.0 o 0.0. Algunos del Mundo 2.0 se han negado a abandonar su visión de los mercados liberalizados e integrados a pesar de la crisis. Aducen que "el problema era que los mercados no habían estado lo bastante libres de las intromisiones gubernamentales." Sin embargo, la idea que los fallos de mercado no merecen nuestra atención tiene pocas probabilidades de convencer a nadie que no estuviera "ya subyugado por  la magia de los mercados." Por otro lado, hay gente, que se siente atraída por el Mundo 1.0, como respuesta a la crisis, y, por lo tanto, adopté posturas proteccionistas y antiglobalizadores. Institucionalmente e identitariamente, estamos atados al Mundo 1.0. ¿Qué aspectos pueden tener las políticas asociadas al Mundo 1.0? Considera que la prioridad de los Estados es la conservación de su soberanía frente a las amenazas de otros Estados. Se resta importancia a la cooperación entre Estados porque cada Estado siempre persigue sus propios intereses. Lo que cuenta es el poder militar y económico. En el ámbito económico, el Mundo 1.0 viene acompañado con un proteccionismo generalizado. Algo lógico si trasladamos la filosofía del terreno político al económico. Aunque el regreso al Mundo 1.0 plantearía problemas, más dificultades presenta el retorno al comunitarismo, al Mundo 0.0. Peor que el proteccionismo nacional, es replegarse a nivel local, precipitando una crisis económica sin precedentes.

¿Estamos en un mundo global? Aunque algunos afirman que estamos en un mundo "nuevo y globalizado". Para Pankaj Ghemawat, estamos en un mundo semiglobalizado en que "el estado real de la integración transfronteriza: las fronteras siguen siendo muy importantes, pero también lo es el flujo que circula por ellos." Una cosa es "rechazar los mundos 1.0 y 2.0 como incoherentes con los actuales niveles de globalización" y otra muy diferente es encontrar una alternativa. No es hasta la crisis financiera global cuando se pone el énfasis en la importancia de los fallos de mercado. Se había asociado la globalización a la desregulación y en el extremo opuesto estaba la regulación y unas fronteras nacionales fuertes. La crisis financiera global pone de relieve este tira y afloja entre el Mundo 1.0 y el 2.0. En el Mundo 3.0 no sólo reconoce los niveles reales de integración transfronteriza sino también tiene en cuenta cómo la geografía y otras formas de diferencia/distancia afectan "la circulación por las fronteras". En el Mundo 3.0, son importantes tanto las fronteras como las distancias, es el factor clave que lo distingue tanto del Mundo 1.0, en el que sólo importa las fronteras, y del Mundo 2.0, en el que no importan ni las fronteras ni la distancia. Un atractivo del Mundo 3.0 subraya las ventajas de abrirse al mundo. El Mundo 2.0 presupone que ya hemos alcanzado la apertura total o apunto de hacerlo mientras que el Mundo 1.0 da la espalda a los beneficios de la apertura al mundo. El Mundo 3.0 pone énfasis "en la integración de izquierda a derecha, y volviendo a centrarse  en lo abierto, frente a lo cerrado, la tercera vía tiene ciertas afinidades obvias con el Mundo 3.0, en contraste con los otros puntos de vista del mundo reflejados en la figura 1.2". El Mundo 3.0 está anclado en la semiglobalización. Es como muy bien describe Pankaj Ghemawat: "Si pensamos en los países como si fueran bolas de billar que pueden chocar las unas contra las otras, pero se mantienen separadas- Mundo 1.0-, como unidades que se van fundiendo las unas con las otras- Mundo 2.0- o como contenidos en el espacio, a distancias variables las unas de las otras- Mundo 3.0-.

Pankaj Ghemawat Mundo 3.0



12 de diciembre de 2014

Trayectoria profesional de Pankaj Ghemawat

Pankaj Ghemawat es profesor en la escuela de negocios IESE de Barcelona. Es profesor de dirección estratégica, profesor de la asignatura administración de empresas y titular de la cátedra Anselmo Rubiralta de Globalización y Estrategia de la escuela de negocios IESE desde 2006. Nacido en la India en 1959, Pankaj Ghemawat se licenció en matemáticas aplicadas para posteriormente doctorarse en Empresariales y Económicas por la Universidad de Harvard. Después de trabajar en McKinsey en Londres, regresó a EE.UU pasando a formar parte del claustro de profesores de la Harvard Business School entre 1983 y 2008. En 1991, se convirtió en el docente más joven en obtener una plaza de profesor titular. En 2006, se traslada a Barcelona y se incorporó al IESE. En 2008, fue nombrado miembro de la Strategic Management Society. Además, es miembro de la Academy of International Business. Fue el "guru" más joven mencionado en the Economist en 2008 como uno de los mayores teóricos en dirección de empresas. En 2011, Panjak Ghemawat ha sido incluido en la lista de los 50 mejores pensadores en el mundo de los negocios. En 2013, es nombrado profesor visitante de Gestión Global de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York.

Las áreas de interés del trabajo Pankaj Ghemawat son: el campo de las dinámicas de la globalización aplicadas a estrategias empresariales, mercados emergentes y teoría de los juegos y estrategia. Pankaj Ghemawat ha escrito más de un centenar de artículos de investigación y casos. Además, de libros entre los que se encuentra Commitment(1991), Games Businesses Play(1997), todos en inglés, y Estrategia y Panorama empresarial(1999), Redefiniendo la globalización(2008) y Mundo 3.0(2011), traducidos al español. Ha recibido diferentes premios entre lo que destacan el premio McKinsey y al mejor artículo publicado en la Harvard Business Review. El premio Economics for Management Lecture Series IESE-Fundación BBVA y el Irwin Award al profesor del año de la división de políticas y estrategias empresariales de la Academy of Management.

Pankaj Ghemawat- Mundo 3.0

4 de diciembre de 2014

Prólogo del libro Mundo 3.0 de Pankaj Ghemawat

A continuación, vamos a resumir el contenido del prólogo del libro Mundo 3.0 de Pankaj Ghemawat.

El punto de partida del libro es la crisis económica de 2008. Dicha crisis ha hecho que nos replanteemos nuestras ideas sobre los mercados y la globalización. Pankaj Ghemawat formula dos preguntas al respeto: "¿Las propuestas sobre las ventajas de la integración de los mercados sobreviven a la realidad de los fallos del mercado?" y "¿o tal vez estaríamos mejor si retrocediéramos, en vez de avanzar en la integración, con el fin de tratar nuestros problemas a una escala más pequeña y manejable?" A su juicio, la discusión sobre la globalización y los mercados parece haber fracasado. Los políticos no han ayudado a la hora de plantear estas cuestiones a la población. Pankaj Ghemawat opta por volver a plantear el debate, incorporando las preocupaciones "reales y cree una base más amplia, más profunda y más sólida" para una mayor apertura de la población a estas cuestiones.

El libro tiene dos objetivos fundamentales. El primero, pretende analizar estas dos cuestiones que hemos formulados anteriormente, es decir, sobre los mercados y la globalización, de manera que se avance en la construcción de un "mundo mejor" y no "en derribar el mundo que ya existe." El segundo, invita al lector a revisar sus puntos de vista sobre la globalización.

¿Cómo va a hacerlo? Primero, contraponiendo intuiciones o miedos con datos: ¿sabemos hasta qué punto, en el mundo en que vivimos, traspasan fronteras realmente los productos y servicios, los resultados de capital, los canales de información y las personas? Sin esta información no podemos saber si hay que ampliar o reducir la integración de los mercados. Segundo, ir más allá de la economía, incorporando otras disciplinas para defender mejor nuestras convicciones. Tercero, mejorar la política y su discurso. La discusión sobre la globalización está asociada a la regulación: la idea de que una mayor globalización va de la mano de la desregulación y viceversa. La proposición es "un todo o un nada" entre globalización y regulación.

Para acabar, una última reflexión de Pankaj Ghemawat con la que concluye el prólogo: "los políticos inteligentes deben empujarnos hacia la dirección correcta, pero si cambiamos nuestra mentalidad podremos llegar todavía más lejos. Y una crisis puede ser la mejor ocasión para apartarnos de la rutina del pensamiento tradicional."
prólogo del libro Mundo 3.0 Pankaj Ghemawat

1 de diciembre de 2014

Descripción del libro Mundo 3.0. La prosperidad global y las vías para alcanzarla

El Mundo 3.0. La prosperidad global y las vías para alcanzarla del profesor de la escuela de negocios IESE de Barcelona Pankaj Ghemawat fue publicado por la editorial Deusto en 2011. Ésta es la primera edición del libro en español. El título original del libro es World 3.0. Fue publicado por la Harvard Business Riview Press en 2011. El libro contiene 383 páginas. Se organiza entorno a un prólogo, al cuerpo del libro que se estructura en tres partes con sus correspondientes capítulos y a unas notas del autor.
Respecto al cuerpo del libro, está formado por una primera parte- las posibilidades-, una segunda parte- siete posibles problemas- y una tercera parte- las opciones-. Cada una de estas tres partes tiene sus propios capítulos:
- Primera Parte: Posibilidades.
Capítulo 1: Visiones enfrentadas del mundo.
Capítulo 2: la semiglobalización, hoy y mañana.
Capítulo 3: Fronteras, diferencias y la ley de la distancia.
Capítulo 4: El valor ADDING con una mayor apertura.

- Segunda Parte: Siete posibles problemas.
Capítulo 5: La concentración global.
Capítulo 6: Las externalidades globales.
Capítulo 7: Los riesgos globales.
Capítulo 8: Los desequilibrios globales.
Capítulo 9: La explotación global.
Capítulo 10: La opresión global.
Capítulo 11: La homogeneización global.

- Tercera parte: Las opciones.
Capítulo 12: Hacia el Mundo 3.0
Capítulo 13: Los negocios en el Mundo 3.0
Capítulo 14: Nosotros y ellos en el Mundo 3.0

Libro Mundo 3.0

30 de noviembre de 2014

El mundo 3.0 de Pankaj Ghemawat

Desde la crisis financiera de 2008, hemos tenido que replantearnos nuestras convicciones acerca de los mercados y la globalización. ¿En qué grado han de estar integradas las economías realmente?¿Hasta qué limite es adecuada la regulación? ¿Es cierto que la Tierra es plana, tal y como afirmaba Thomas Friedman, y la globalización un proceso imparable?

En Mundo 3.0. La prosperidad global y las vías para alcanzarla, Pankaj Ghemawat, profesor del IESE de Barcelona, propone una política mundial en que la regulación y la integración transfronteriza convivan y se complementen. Empieza por exponer las suposiciones que se argumentan con más frecuencia entorno a la globalización, confrontándolas con los datos reales. Con ello demuestra que el mundo no está, ni por asomo, tan globalizado como creemos, y explica por qué los beneficios potenciales de una mayor integración son mucho más elevados de lo que hasta los defensores de la globalización tienden a creer. Aborda también los fallos y temores del mercado- pérdidas de empleo, degradación medioambiental, volatilidad macroeconómica y desequilibrios comerciales y de capital- que los detractores de la globalización arguyen a menudo. Partiendo de datos y cifras concluyentes demuestra que una mayor globalización podría realmente aliviar algunos de estos problemas.

En definitiva, el Mundo 3.0. La prosperidad global y las vías para alcanzarla. desdeña las suposiciones fuertemente arraigadas- pero incorrectas- sobre la globalización y revela que no estamos ni la mitad de lo globalizados que creemos. Valiente y provocativo, Pankaj Ghemawat explica cómo los ciudadanos de todo el mundo pueden asegurar la prosperidad colectiva a través de nuevos enfoques de la integración transfronteriza de los mercados.

El mundo 3.0 de Pankaj Ghemawat

20 de noviembre de 2014

¿Quién es Alan Weisman?

Alan Weisman es un periodista, escritor y profesor norteamericano. Nacido en Minneapolis en 1947, Alan Weisman estudió y se graduó en literatura inglesa en la Universidad Northwestern. Ha enseñado en diferentes universidades de EE.UU. Entre otras, en la Universidad de Prescott y en la Universidad de Williams. En la actualidad, es profesor de periodismo internacional en la Universidad de Arizona. En esta universidad, es profesor de estudios latinoamericanos. Alan Weisman además ha sido becado por la Fulbright en la universidad de Columbia.

Alan Weisman ha escrito varios libros y ganado numerosos premios internacionales. Su obra más célebre para el gran público es el mundo sin nosotros de 2007 que describe como sería la vida en el planeta después de nuestra desaparición como especie de la faz de la Tierra. Vendió millones de libros y se tradujo a más de 20 lenguas. Otra obra importante es Gaviotas. El lugar donde se reinventó el mundo de 1998 que ganó el premio Social Inventions Award from the Global Ideas Bank. También ha realizado reportajes periodísticos sobre América Latina que se han publicado en revistas norteamericanas como Harper's, The New York Times Magazine, Los Angeles Times magazine, Orion, Mother Jones, Discover, Traveler, Resurgence, etc. Por último, Alan Weisman es productor ejecutivo y editor de documentales en Homeland Productions


Alan Weisman biografía

15 de noviembre de 2014

crítica al libro La cuenta atrás de Alan Weisman

El libro de Alan Weisman, La cuenta atrás, está sujeto a numerosas críticas:
Una primera crítica al libro es que plantea continuamente algunas cifras de cuántas personas deberían habitar el planeta en condiciones óptimas sin que por ello perjudique a otras especies que coexisten con la especie humana. Esta cifra es de unos 10.000 millones de seres humanos entorno al año 2100 y unos 1.500 o 2.000 millones de personas en condiciones adecuadas, una vez superada la fase de estabilización de la población, pasado un siglo. Weisman cree que estamos ante un desafío de enormes repercusiones que debemos encauzar en este siglo XXI. Para él, es durante este siglo, cuando se van asentar las bases de la población óptima del planeta. Es intrigante no saber si se va a llevar a cabo esta política de la población óptima y sobre todo cómo y quién se va a encargar de ello.
Este sentimiento de incertidumbre sobre el futuro de la población mundial hace más difícil combatir el cambio climático. Y con ello, la supervivencia de otras especies. Especies, algunas de ellas, imprescindibles para la propia supervivencia de la especie humana.

Una segunda crítica al libro, es la más sólida, que se le puede efectuar, es el planteamiento neomalthusianista. Aunque siempre con matices. Una parte de la argumentación neomalthusiana puede tener una validez parcial. Es cierto que la población no puede crecer al margen de los recursos. También que las innovaciones tecnológicas en el ámbito agrícola, como el uso de transgénicos y de combustibles fósiles, han solventado el problema de la producción de alimentos, pero no son seguros ni tampoco son fuentes inagotables. Más bien, como bien apunta Alan Weisman, tienen sus propias limitaciones a la hora de garantizar la producción y el suministro de alimentos al conjunto de la población mundial. Existe un límite en la Revolución verde, y al mismo tiempo, origina problemas como el enorme impacto sobre el medio ambiente. Estas limitaciones, en el uso de variantes enanas en los cultivos de arroz, maíz o trigo para alimentar la mayoría de la población junto con el uso de energías fósiles, tienen repercusiones en el mantenimiento de poblaciones enteras. También supone que debemos plantearnos, debido a las propias limitaciones de los cultivos de la Revolución verde, cuántas personas puede sustentar nuestro planeta sin poner en riesgo a la propia humanidad con su diversidad y a los diferentes ecosistemas del planeta. Pero, ¿realmente queremos hacerlo? ¿Estamos dispuesto a ello?
Alan Weisman la cuenta atrás

¿Qué podemos extraer del libro La cuenta atrás de Alan Weisman?

¿Qué ideas, reflexiones o conclusiones podemos extraer de la lectura del libro La cuenta atrás de Alan Weisman? Vamos a mencionar unas cuantas:
1- Estamos en un momento crucial de la historia de la humanidad en que depende de nosotros como especie no causar más daños al planeta. Nuestra existencia está causando enormes daños medioambientales y ecológicos a gran escala como antes no había sucedido. Hasta el punto que estamos provocando un cambio climático sin precedentes en la historia de la Tierra que puede conducir- si nadie lo remedía- a una sexta extinción en masa de las especies que hoy habitan nuestro planeta. Alan Weisman nos advierte de este hecho en su libro. ¿Qué papel juega la demografía en este contexto? La superpoblación puede ejercer una presión muy fuerte sobre los hábitats de las especies. De ahí, la importancia de la planificación de la población como eje fundamental para preservar dichos hábitats, y de este modo, salvar de la extinción a miles y miles de especies. Por este motivo, las políticas de planificación poblacional son fundamentales donde existe una enorme biodiversidad. La presión demográfica en espacios de enorme riqueza biológica conduce a una presión por los recursos, entrando en competición por esos recursos, el ser humano y las otras especies que habitan esos espacios. Las políticas de planificación disminuyen esta presión y reduce la competitividad por los recursos entre las diferentes especies y el ser humano.

2-Alan Weisman recoge en su libro diferentes políticas de planificación poblacional realizados por diversos países. La existencia- o no- de políticas de planificación familiar en diferentes países así como su estado actual nos tiene que hacer reflexionar sobre cómo la ausencia o la ineficacia de esas políticas repercuten no sólo en esos países, mayoritariamente pobres, sino también en los países ricos porque sus efectos pueden llegar en forma de inmigración masiva. Las diferentes políticas de planificación familiar, que se han desarrollado e implantado, que se recogen en el libro, refleja diferentes momentos, diferentes mentalidades, a la hora de abordar el tema del control demográfico en los diferentes países que aborda el libro de Alan Weisman. Desde políticas coactivas como la política del hijo único de China a políticas participativas en la política de planificación familiar como el régimen de Irán. Estas políticas tienen como objetivo estabilizar la población de esos países y situar la tasa de substitución en dos hijos por mujer.

3- La importancia del sistema de creencias de las diferentes sociedades en el éxito o en el fracaso de las políticas de planificación poblacional. Son precisamente los sistemas de creencias los que pueden impulsar o frenar determinadas políticas de planificación familiar como la introducción de métodos anticonceptivos en determinadas regiones del mundo donde la religión tiene un peso específico. No tener en cuenta este aspecto puede llevar al traste una buena política de planificación poblacional. En todo caso, hay que transformar o cambiar el sistema de creencias de las poblaciones. El sistema de creencias es el medio y no el fin de dichas políticas de planificación.

4- Determinar la población óptima del planeta. Cuál debería ser la población óptima de cada país es una de las cuestiones que se plantea en el libro. Para ello, habría que implicar a la propia población del país. Dejarían de ser actores pasivos y recobrarían un papel activo en la sociedad con la planificación familiar. Sin la implicación de la población, no es posible determinar una población estable y óptima para un país menos aún para el conjunto de la humanidad. No puede hacerse al margen, de ser así, sería una medida antidemocrática e injusta.

La cuenta atrás Alan Weisman

12 de noviembre de 2014

¿Estamos a tiempo de detener la catastrofe demográfico?

El libro de Alan Weisman La cuenta atrás plantea abiertamente esta cuestión. ¿Estamos a tiempo de detener una catástrofe humanitaria si no podemos fin al aumento demográfico y a una forma de vida que destruye la biodiversidad del planeta? El "problema substancial" es si hay solución a la superpoblación que atenaza al planeta, y, muy especialmente, algunas regiones del mundo, muy sensible al cambio climático. De producirse el cambio, debe hacerse en unas décadas, de superarse ese plazo, quizás no estaríamos a tiempo para que el aumento de la población mundial se estabilizará y, al mismo tiempo, se produjera simultániamente un proceso de decrecimiento económico de los países más industrializados. Este cambio es consubstancial para solventar el problema, pero no, para solucionarlo definitivamente. Para ello, se requeriría un plazo mayor de tiempo, quizás 100 años más, después de que se alcanzará una estabilización definitiva de la población mundial, no antes del 2100.

El reto está en la estabilización de la población antes del 2100. Cuando antes se produzca esta estabilización y, con un menor número de personas, antes se podrá planificar un decrecimiento demográfico y económico, en primer lugar, en los países occidentales y más industrializados, y posteriormente, en la mayoría de los países pobres. Hemos de ser capaces de encontrar una manera de vivir más dignamente, compatible con la biodiversidad del planeta. Este reto ha de implicar al conjunto de la humanidad y a la totalidad del planeta.

La estabilización demográfica no podrá tener éxito sin un cambio profundo en la mentalidad de la población y sin un giro de más de 180º en las políticas sociales, educativas, financieras, económicas y medioambientales de la totalidad de los países del mundo. En el aislamiento, no habrá una solución posible. Sólo en la cooperación y en la solidaridad entre países puede hallarse una solución a la estabilización demográfica y a un paulatino decrecimiento de la población.

La estabilización de la población en los países más pobres no debe afectar irremediablemente a la biodiversidad. Sin esta estabilización, hagamos lo que hagamos, no podemos salvar la diversidad biológica necesaria para que el planeta pueda existir como ente vivo y para que las especies que coexisten en la Tierra puedan continuar reproduciéndose. La diversidad biológica debe estar en el centro de esas políticas de estabilización, y de posterior, decrecimiento demográfico. Tener presente cuál debe ser su número y qué espacio debe ocupar en el planeta. De este modo, podemos conocer cuál debería ser el número de seres humanos, en un mundo habitable.

Además, esta política de estabilización demográfica de los países pobres debe estar acompañada con un proceso de decrecimiento económico en las regiones más ricas del mundo. De lo contrario, no servirá para nada el esfuerzo de los países pobres sino se procede al decrecimiento económicos de los países ricos.
reflexión la cuenta atrás libro