29 de julio de 2011

Síntesis del libro El decrecimiento explicado con sencillez. 4 Parte

En esta última entrega de la síntesis del libro El decrecimiento explicado con sencillez vamos a resumir los últimos capítulos- del 15 al 20- del libro. Estos capítulos son: Los movimientos por el decrecimiento; Cinco ejemplos de Ahora; Las crisis de principios del siglo XXI; Hitler como precursor y Sobre el término “Decrecimiento”.

En Los movimientos por el decrecimiento, los primeros movimientos que defendieron el decrecimiento surgieron en Francia y en Italia hace unos 10 años. La formulación teórica del decrecimiento se ha desarrollado en estos dos países pero una parte significativa de la práctica se ha registrado en el mundo anglosajón de la mano del movimiento de las llamadas Transition Towns. Las personas que optan por el decrecimiento las podemos agrupar en 4 grupos diferentes:
1-Sectores del movimiento ecologista.
2-Los libertarios.
3-Cristianos de base.
4-Personas que no mantienen vinculación alguna con los movimientos por el decrecimiento y han acabado por asumir conductas decrecentistas.

Por otro lado, son tres las preguntas que los trabajadores deberían hacerse. La primera es la relativa a cómo trabajamos. Las palabras explotación y alienación han desaparecido en el lenguaje de los trabajadores. Han sido sustituidas por la productividad y la competitividad. La segunda pregunta plantea para quién trabajamos. Y la tercera se refiere a qué producimos, no vaya a ser que con esa producción estemos explotando a muchos y cancelando los derechos de las generaciones futuras.

En Cinco ejemplos de Ahora, Carlos Taibo recoge 5 ejemplos en el que establece un debate sobre el decrecimiento.
1-El riesgo que aumente el hambre se extiende rápidamente en zonas hasta hace poco no afectadas por ella. El incremento de la demanda de alimentos por parte de economías en crecimiento como la china o la india y el encarecimiento de los costes del transporte o la aparición de los agrocarburantes. Sin negar la importancia de todos estos factores sobre el aumento del hambre, los gobiernos no mencionaban: los intereses de las grandes empresas transnacionales de la alimentación parecían decididas a obtener los máximos beneficios. Los gobiernos transferían dinero a los países pobres para que continúe el negocio de las transnacionales.
2-Deberíamos reducir el gasto energético. Eso entraría en confrontación con los intereses de las empresas privadas. Extraigamos una conclusión rápida: nuestros gobernantes defienden el bien común siempre y cuando no entre en colisión con los intereses de las empresas privadas.
3-Debemos planteamos qué tipo de transporte queremos. Si necesitamos un coche para uso privado o si deberíamos potenciar el transporte público.
4- Crítica a la alta velocidad ferroviaria española (AVE): esto lleva a Carlos Taibo a preguntarse por:
4.1- El destrozo medioambiental que provoca la construcción de las líneas ferroviarias.
4.2-Se pregunta qué hubiera ocurrido si los recursos destinados al AVE se hubiesen destinado a modernizar un sistema ferroviario convencional.
4.3-La desaparición de los trenes convencionales tiene como efecto principal la desertización ferroviaria o el deterioro de los servicios prestados a muchos pueblos y ciudades.
4.4-La alta velocidad ferroviaria exige la asignación de urgentes recursos para la construcción de líneas y trenes que van a ser disfrutados por una minoría de la población.
5- La escasez energética pretende suplirla con la energía nuclear. Para encarar la crisis hay que acometer dos grandes medidas: desplegar energías renovables y reducir los niveles de consumo.

En Las crisis de principios del siglo XXI, coexiste múltiples crisis. Si cada una de esas crisis es inquietante por sí sola, la combinación de todas ellas resulta explosiva. En las últimas décadas, se ha expansionado el proyecto neoliberal. A su amparo, han ido desapareciendo las normas que permitieron el control del capitalismo y facilitaron el asentamiento de los Estados de Bienestar. El auge neoliberal a partir de los años 80 se tradujo en agresiones frontales contra los Estados del Bienestar. Las reglas de este juego han sido abrazadas por los partidos socialdemócratas. La distinción entre neoliberales y socialdemócratas estriba que para los primeros debía cancelarse todo tipo de intervención pública en la economía para los segundos había que preservar determinadas intervenciones del estado encaminadas a garantizar derechos básicos y a corregir los excesos del capitalismo. Semejante distinción ha ido diluyéndose en la nada  en provecho del primero.

En este sentido, qué respuestas han suscitado esta crisis múltiple. Distingue tres:
1-La primera respuesta tiene su medida en los programas de rescate de instituciones financieros desplegadas por todos esos gobiernos. Al margen, no se procesa legalmente a las personas que condujeron al borde de la quiebra a muchas de esas instituciones financieras.
2-La segunda respuesta ha cobrado cuerpo en el seno de las fuerzas de izquierda que rechazan el modelo neoliberal pero no toman nota de la hondura de la crisis ecológica. Se asienta ante todo en la defensa de los Estados de Bienestar e interpreta que el capitalista es un sistema recuperable siempre y cuando vuelva a la regulación del pasado.
3- La tercera respuesta en la que se insertan buena parte de los defensores del decrecimiento. El capitalismo se halla inmerso en una irremediable corrosión interna. En esta posición se encuentran tanto quienes reclaman salir con urgencia del capitalismo como quienes prefieren esperar que el colapso del sistema abra los ojos a los ciudadanos. Su proyecto propone generar espacios de autonomía en un escenario de demanda expresa de decrecimiento y de cuestionamiento abierto de las formas de propiedades características del capitalismo.

En Hitler como precursor, en un libro de Carl Amery, Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI? Hitler como precursor se nos plantea que las políticas que abrazaron los nazis ochenta años atrás se vinculan con un momento histórico singular y por ello irrepetible. Amery sugiere que debemos estudiar con detalle esas políticas porque bien pueden reaparecer entre nosotros en los años venideros en los principales centros de poder político y económico. Éstos se lanzarían a preservar los escasos recursos del planeta en unas pocas manos a través de la marginación o el exterminio de buena parte de la población planetaria. Detrás de un proyecto de estas características se pueden apreciar riesgos graves. Hay quien habla de la posibilidad de una guerra mundial. El capitalismo excluyente arrastra una clara dimensión política: la de un proyecto que necesita mecanismos de represión y alienta relaciones tensas y conflictivas. Para contrarrestar esta pulsión propone: la autogestión, la democracia directa y la descentralización.

Y, por último, en Sobre el término decrecimiento, el término decrecimiento es un concepto que arrastra problemas. En algunos ámbitos la palabra crecimiento tiene una dimensión saludable y positiva por lo que a menudo resulta difícil entender que le otorguemos esa misma dimensión a un término como el decrecimiento. Sin embargo, ninguna de las opciones alternativas al término decrecimiento ha tenido éxito.

27 de julio de 2011

Síntesis del libro el decrecimiento explicado con sencillez. 3 parte

En esta tercera entrega de la síntesis del libro El decrecimiento explicado con sencillez vamos a resumir los capítulos: ¿Qué podemos hacer?; Decrecimiento y Países del Sur; Salir del capitalismo; Las críticas al decrecimiento y La tecnología salvadora.

En ¿Qué podemos hacer? Antes de proponer cualquier tipo de práctica de acorde con el decrecimiento, vamos a mencionar 2 ideas importantes, a saber:
1- El decrecimiento es un proyecto que tiene que combinar por fuerza lo individual y lo colectivo.
2- La propuesta del decrecimiento se enfrenta a una sociedad competitiva y agresiva y pretende sustituirla por otra basada en la cooperación y la solidaridad.

Carlos Taibo menciona una serie de prácticas decrecentista que deberíamos tomar prestado. En total son ocho:
1-Hay que reducir el consumo, premiando el uso razonable de los recursos.
2-Hay que reducir los desplazamientos que implican un consumo importante de energía. En este sentido es preferible caminar y moverse en bicicleta que emplear el automóvil, como es preferible compartir este último antes que utilizarlo en solitario. El transporte público debe ser una prioridad.
3-Hay que alejarse de los medios de comunicación tradicionales y de las campañas comerciales que nos exhortan a comprar.
4-Hay que comprar productos generados en el ámbito local. Debemos pensar en lo que comemos y dedicar a la comida más tiempo, otorgándole una dimensión social de la que carece hoy día.
5-Hay que reutilizar y reciclar los bienes así como intercambiarlos y promover su donación en provecho de quienes los precisan.
6-Hay que huir del sistema bancario y buscar iniciativas locales y éticas de financiación y ahorro.
7-Hay que procurar consumir menos y disponer de más tiempo libre.
8-Hay que abrir nuevos espacios de autonomía que reduzcan las dependencias en todos los ámbitos. Pueden promoverse iniciativas vinculadas con el cooperativismo, las redes de consumo, los bancos de tiempo, las monedas sociales o los bancos de alimentos.

En Decrecimiento y Países del Sur, se debería aplicar el proyecto del decrecimiento en los países del Sur. La respuesta es No, Pero. Lo del no parece que se justifica por si solo, sin embargo, hay que justificar el pero: los habitantes de los países del Sur deben tomar nota de lo que hemos hecho mal, sino quieren repetir nuestros mismos errores. Si países como China y la India empiezan a alcanzar los niveles de consumo propios de las sociedades occidentales, pronto se hará evidente que la Tierra, con sus recursos, no podrá atender a las demandas correspondientes. Más razonable parece decrecer en producción y consumo en los países del Norte rico para de esta manera disponer de un argumento moral, que invite a pedir a otros conductas más moderadas y que huyan del hiperconsumismo.


Cuando se afirma que el crecimiento de los países ricos es vital, para que sigan creciendo los pobres, es ignorar una realidad muy diferente: la del expolio de los recursos humanos y materiales de los países pobres en provecho de los primeros y de la dependencia consiguiente de los países pobres con respecto a las decisiones de los países ricos que reducen a la nada su soberanía. Quienes cuestionan el proyecto del decrecimiento son aquellos que han propiciado el asentamiento de intercambios desiguales entre los países del Norte y del Sur y la dependencia de estos últimos.

En los países del Sur han empezado a manifestarse movimientos por el decrecimiento. Su origen es triple. Un primer origen lo constituyen los países que se hallan a mitad de camino entre el mundo opulento y el sur pobre. Un segundo origen se vincula con la existencia de gigantescas desigualdades en las sociedades del sur donde se aprecia los efectos nocivos del crecimiento económico. Y, un tercer origen que remite a la necesidad urgente de reavivar tradiciones autóctonas arrinconadas por el imperialismo y el colonialismo occidentales.

En Salir del Capitalismo, la propuesta del decrecimiento implica salir del capitalismo.  La urgencia de salir del capitalismo no sólo surge de las consecuencias de la propuesta del decrecimiento sino de la corrosión que acosa al propio capitalismo. Si bien el capitalismo ha tenido una gran capacidad de adaptación a los retos, esa capacidad está hoy en entredicho. En un mismo sentido, la eficacia innegable que el capitalismo demostró en el pasado parece haberse diluido rápidamente. Más allá de lo anterior, sobran las razonas para afirmar que el capitalismo es manifiestamente incapaz de encarar el problema de los límites medioambientales y de recursos de tal forma que la crisis ecológica se ahondará. La propuesta del decrecimiento pretende sustituir del capitalismo existente. Cualquier proyecto de contestación del capitalismo tiene que ser por fuerza decrecentista, autogestionario y antipatriarcal.

En las Críticas al decrecimiento, el proyecto del decrecimiento ha suscitado críticas. Podemos organizar estas críticas en 3 grandes posiciones:
1- Nace de los circuitos oficiales del sistema capitalismo. Se ignoran las aportaciones del movimiento decrecentista. En algunos casos, se reconocen buenas intenciones en el decrecimiento. Son críticos con el diagnóstico catastrofista del decrececimiento: muchos diagnósticos en el pasado no se han ajustado a la realidad, creen que el decrecimiento es literalmente irrealizable y que la aparición de nuevas tecnologías permitiran resolver los problemas que hoy se consideran inabordables.
2-Nace en el marco de determinados segmentos de la izquierda que se vinculan con el pensamiento de Marx.
3- La tercera posición crítica procede de la llamada izquierda insurreccionalista. Subrayan el caracter reformista del proyecto del decrecimiento que no aspiraría a otra cosa que "adelgazar" el capitalismo. Los sectores insurreccionistas parecen esperar un colapso del sistema capitalista que se verá acompañado de una revolución.

En La tecnología salvadora, el discurso oficial presenta a las tecnologías como solucionadoras de los problemas actuales. Al margen de esto, tenemos que preguntarnos si nuestro estilo de vida hiperconsumista y despilfarrador nos hace realmente felices y justifica que decidamos arriesgarnos aún a costa de poder perderlo todo. Pero conviene llamar la atención sobre varias circunstancias que rodean el debate sobre la tecnología: El desarrollo y el despliegue de tecnologías visiblemente dañinas para el medio ambiente y la inversión en tecnología de alto nivel cuya dimensión social es nula.

22 de julio de 2011

Síntesis del libro El decrecimiento explicado con sencillez. 2 Parte

En esta segunda entrega de la síntesis del libro El decrecimiento explicado con sencillez de Carlos Taibo vamos a resumir los capítulos del 6 al 10, ambos incluidos. Estos capítulos que aludimos son: Crecimiento, Consumo y Bienestar; La propuesta del decrecimiento; El arraigo de los Principios del decrecimiento; Menos complejos, menos urbanos y Decrecimiento y Demografía.

En Crecimiento, consumo y bienestar, la renta per cápita en EE.UU. hoy es tres veces superior a la que registraba al terminar la Segunda Guerra Mundial. Y, sin embargo, el porcentaje de norteamericanos que confiesa ser cada vez menos feliz ha ascendido. No obstante, en estadios inferiores del desarrollo la disposición de dinero es vital y guarda una relación estrecha con el bienestar. Parece demostrable que dejados atrás esos estadios iniciales del desarrollo el consumo excesivo es un indicador de infelicidad más que una señal de bienestar. Por otro lado, damos por descontado que cada nueva generación vive mejor que la anterior. Aunque esta percepción tiene su fundamento, parece que se acumulan argumentos que concluyen que ha dejado de servirnos. En un terreno parecido, cada vez hay más gente que no añora la vida de antes y que no hay ningún motivo para idolatrar el crecimiento económico. En los últimos decenios hemos asistido a la consolidación de 2 hechos singulares: los obreros de antaño se han transformado en algo diferente: aunque presumen de su rechazo al capitalismo prefieren ignorar que sus prácticas de consumo son las de la burguesía al tiempo que prefieren olvidar su incapacidad para abandonarlas. Y, un segundo hecho es que mientras los niveles de consumo son altos, la pobreza se ha ido extendiendo.

En La propuesta del decrecimiento, es importante formular 2 precisiones en relación con la propuesta del decrecimiento:
1- No se trata de llevar a cero los niveles de producción y de consumo: se trata restaurar el equilibrio con el medio ambiente que la industrialización, la urbanización y el colonialismo ha roto.
2- El proyecto del decrecimiento no es un proyecto “puritano”. En la propuesta de crecimiento se reivindica una vida social frente a una vida marcada obsesivamente por el consumo, la productividad y la competitividad que nos ofrece en nuestra sociedad.

Hay que señalar que la propuesta del decrecimiento no se agota en la demanda de la reducción en los niveles de consumo y de producción en el norte. Implica la defensa de principios y valores muy diferentes de los que impera hoy. Vamos a enumerarlos:
1- La primacía de la vida social frente a la lógica de la producción, el consumo y la competitividad. Es difícil que eso suceda sino se sale del capitalismo.
2-  El decrecimiento acarrea una crítica a la mayoría de las formas de ocio vinculados con el consumo y con el dinero. Apuesta por un ocio creativo.
3- El reparto del trabajo.
4- El establecimiento de una renta básica de ciudadanía para atender a los problemas, que se revelarán cuando se aplique un programa de decrecimiento.

5- La reducción del tamaño de las infraestructuras productivas, administrativas y de transporte.
6- La recuperación de los elementos de la vida local frente a la lógica de la globalización. Esa recuperación se debe asentar en la descentralización y la descomplejización y debe traducirse en un renacer de la vida rural frente a las megalópolis.
7- En el terreno individual, la sobriedad y la sencillez deben presidir la vida. No está de más incluir en este apartado la defensa de la lentitud como elemento articulador de la vida social.

En El Arraigo de los principios del decaimiento, los principios y los valores del decrecimiento los podemos encontrar en el pasado y en el presente actual:

1- Muchos de esos principios y de esos valores los podemos ver en las prácticas del movimiento obrero de siempre.
2- Un segundo ámbito de la filosofía del decrecimiento es el que aporta la llamada economía de cuidados. Protagonizada por mujeres fundamentalmente, se manifiesta a través del cuidado de niños y ancianos. Se asienta en la gratuidad y en la entrega y tiene una honda dimensión ecológica.
3- La propia institución familiar refleja la influencia de los principios y los valores del decrecimiento. En la institución familiar impera la lógica del don, del regalo y de la gratuidad.
4- Los abuelos han hecho gala de una austeridad y de una búsqueda del saber vivir.
5- Muchos de esos pueblos que nos empeñamos en descalificar como primitivos y atrasados, sin embargo, su primitivismo y atraso los sitúan muy por encima de nosotros en lo que hace referencia a la vida social y al respecto al medio ambiente.

En Menos complejos, menos urbanos, detrás del decrecimiento es fácil de apreciar la influencia de 2 grandes proyectos:
1- Sociedades menos complejas: Empecemos por la descomplejización: las sociedades capitalistas han tendido a perfilar sociedades cada vez más complejas. La dependencia de estas sociedades a factores externos ha sido cada vez mayor y la posibilidad de sortear estos factores resulta ser cada vez más reducida.
2- Cuestionamiento de las virtudes que se atribuyen a las ciudades y reclama la vuelta al mundo rural. Parece que hubiera empezado a desvanecerse todo aquello que atrajo a las ciudades a tanta gente del campo.


En Decrecimiento y demografía, el proyecto del decrecimiento incluye una dimensión demográfica. Si en términos generales afirmamos que vivimos en un planeta con recursos limitados, no tiene ningún sentido crecer ilimitadamente. Este mismo argumento debe aplicarse a  la población. En el discurso oficial se nos repite que el problema demográfico se halla en vías de solución: habrá una reducción en el ritmo de crecimiento de la población que conducirá a su estabilización entorno  a los 10000 – 12000 millones de habitantes. Es preciso señalar que el problema que nos planteamos no es estrictamente demográfico sino que remite a cómo construimos nuestras sociedades desde el punto de vista político, económico, social o ecológico. A la pregunta cuántos seres humanos pueden vivir en el planeta hay que responder con un depende. Depende de cuál sea el modelo de ser humano que tomemos en consideración.
Mas allá de esto, resulta evidente que la propuesta del decrecimiento tiene que traducirse en activas políticas de control de la natalidad. Esas políticas de control no deben guardar ninguna relación con un proyecto de exclusión, y en su caso de exterminio, de una buena parte de la población mundial.

21 de julio de 2011

Síntesis del libro El decrecimiento explicado con sencillez. 1 Parte


Como es algo habitual, vamos a sintetizar los diferentes capítulos del libro, El decrecimiento explicado con sencillez, y, a presentarlos en sucesivas entradas del blog para facilitar la lectura. En esta primera entrega, vamos a resumir los 5 primeros capítulos del libro- de un total de 20-.  

Los capítulos de esta primera entrega son: ¿Tan bueno y saludable es el Crecimiento Económico?; El hechizo de las Grandes cifras; Las miserias del Producto Interior Bruto; Las Grandes Problemas de Principios del siglo XXI y La Huella ecológica.

En ¿Tan bueno y saludable es el Crecimiento Económico? existe la creencia extendida que "dónde hay crecimiento económico hay cohesión social, los servicios públicos están asentados, la pobreza desaparece y, en fin, la igualdad gana terreno." Aunque no podemos negar que en algunos momentos se han derivado consecuencias positivas del crecimiento económico, lo que hay que preguntarse, es, si lo que pudo ser verdad en el pasado, sigue siéndolo en el presente o si el crecimiento es el principal problema que tenemos hoy.

Carlos Taibo cuestiona las virtudes que se atribuyen al crecimiento económico, recogiendo una docena de hechos:
1- El crecimiento económico no genera cohesión social.
2- El crecimiento no se vincula con la creación de puestos de trabajo y no permite reducir el paro.
3- El crecimiento económico implica agresiones medioambientales irreversibles. La preservación del nivel de vida de los países ricos ha supuesto agresiones contra el medio natural de los países del sur.
4- Una consecuencia del crecimiento económico es el agotamiento de recursos naturales.
5- Señalar que el crecimiento económico de los países ricos depende del expolio de los recursos humanos y materiales de los países del Sur. Nuestro bienestar nace de una dramática reducción de los derechos de los habitantes de los países pobres.
6- El crecimiento nos conduce a un modo de vida esclavo. Tendemos a pensar que seremos más felices cuantas más horas trabajemos, más dinero ganemos y más bienes consumamos. Hay una falsa identificación entre consumo y felicidad y bienestar.

 En El hechizo de las grandes cifras, las grandes cifras muy a menudo son fuente de engaños y manipulaciones. Carlos Taibo pone 2 ejemplos donde identifica estas trampas que rodean a los indicadores económicos. El primero hace referencia al estudio de los sistemas de transporte de EE.UU y China del premio nobel Wassily Leontieff en los años 70. Leontieff comparó ambos sistemas y calibró cómo esos sistemas de transporte satisfacían las necesidades reales de la población. El sistema chino satisfacía más las necesidades de sus ciudadanos que el sistema americano. El segundo hace referencia al gasto sanitario anual per cápita entre Cuba y EE.UU. Por cada dólar per cápita que se destinaba a la sanidad cubana se desembolsaban algo más de 20 dólares en EE.UU. Pese a ello, las cifras cubanas en materia de esperanza de vida al nacer y mortalidad infantil resultaban ser muy similares a las norteamericanas. Esto demuestra que si se dedica 20 veces más recursos que otro a determinadas actividades no se obtiene resultados superiores.
                                                            
En Las miserias del Producto Interior Bruto, los indicadores económicos que el sistema capitalista maneja, lo que contabiliza como crecimiento, es todo aquello que supone producción y gasto. El indicador por excelencia es el Producto Interior Bruto (PIB). En los indicadores oficiales, se da por descontado que la distribución de la riqueza es equitativa, de manera que, se identifica en el PIB un termómetro decisivo para evaluar los niveles de vida y de salarios de los ciudadanos de un país. Es inevitable que, hayan proliferado instrumentos de medición alternativos, que toman en consideración los aspectos olvidados por los indicadores oficiales. Un ejemplo es el índice de Bienestar Económico Sostenible (IBES) que recoge una veintena de aspectos ignorados por el capitalismo.

En Los grandes problemas de principios del siglo XXI,  los grandes problemas del siglo XXI son - para Carlos Taibo-:
1-El endurecimiento de las condiciones de trabajo: Como resultado del proceso de globalización se ha registrado en todo el planeta, un endurecimiento de las condiciones laborales. Detrás de ese endurecimiento es fácil apreciar la influencia de 2 grandes mitos: Productividad y Competitividad obedecen a los intereses empresariales y son los fundamentos principales de una globalización que se desentiende de los problemas sociales y medioambientales.
2- La pervivencia de la relación Norte- Sur: La relación entre el Norte y el Sur sigue marcando la vida del planeta. Su efecto principal es la existencia de enormes diferencias entre ambas partes. Existe un intercambio desigual y una dependencia del Sur con respecto a los intereses de las grandes empresas transnacionales del norte.
3- El agotamiento de las principales materias primas energéticas: Estas materias se hallan en rápido proceso de agotamiento con lo cual es evidente que empezarán a escasear y sus precios subirán. Fuera del ámbito de las materias primas los problemas no faltan. Por ejemplo, los niveles de agua potable por habitante se reducirán en un tercio en los próximos veinte años y caerán a la mitad de los actuales de aquí a 40 años.
4- El cambio climático: El último de los grandes problemas es el cambio climático. Los signos del cambio climático son varios. El primero es un ascenso de las temperaturas en el siglo XXI entre un 1,4 y un 5,6ºC. El segundo es la subida del nivel del mar. En este caso los pronósticos anuncian un ascenso entre 20 y 88 cm en el siglo XXI. Por otro lado, un informe encargado por el Pentágono identifica diferentes consecuencias: escasez de alimentos, descenso de la cantidad del agua dulce y acceso limitado a las materias primas estratégicas debido al deshielo y a las tempestades. Las migraciones que muchos de estos procesos pueden generar serán enormes.

En La huella ecológica, la huella ecológica mide la superficie que necesitamos para mantener las actividades económicas hoy existentes. Todos los estudios concluyen que el crecimiento imparable de la huella ecológica se debe a que los países del norte viven muy por encima de sus posibilidades. Por decirlo de una manera, desde el siglo XVIII estamos acrecentando sin pausa nuestra deuda ecológica. Si en 1960 empleábamos el 70% del planeta, en 1999 hacíamos lo propio con un 120% y el 2050 lo haremos con un 200%. La huella ecológica remite directamente a un problema: los límites medioambientales y de recursos del planeta. Ante este escenario, es conveniente rescatar 2 opiniones de Cornelius Castoriadis. Respecto a la primera, Castoriadis confesó su perplejidad ante un hecho: quienes piden reformas son tildados de soñadores, y en cambio, nuestros dirigentes políticos se nos presentan como personas ecuánimes que tienen respuestas objetivas a todos los problemas. El segundo, Castoriadis consideraba que ante una situación tan preocupante como la que se nos viene encima deberíamos actuar como lo haría un padre de familia diligente. Él definía a ese padre de la siguiente manera “Ese padre sólo podrá reaccionar- parece- de una manera: colocando a su hijo en manos de los mejores médicos para que determinen si el diagnóstico se ajusta o no a la realidad. Lo que no podrá hacer, en cambio, es quedarse cruzado de brazos sobre la base de la idea de que, si es posible que su hijo tenga una gravísima enfermedad, también es posible que no la tenga… ”.


14 de julio de 2011

¿Quién es Carlos Taibo?

Carlos Taibo es profesor de Ciencias políticas y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid, es además editor y escritor. Carlos Taibo es defensor y partidario de los movimientos antiglobalización así como del decrecimiento económico y de la democracia directa frente al crecimiento económico y la democracia representativa. Ha criticado muy duramente la filosofía que subyace en el crecimiento económico que desliga el crecimiento del bienestar y del progreso, siendo éstos dos últimos apéndices del crecimiento. El crecimiento económico es un espejismo porque no se traduce necesariamente en una mayor cohesión e igualdad social. Por último, comentar que Carlos Taibo se ha interesado y ha escrito sobre las revueltas árabes en el norte de África y el movimiento 15-M.

Carlos Taibo
Carlos Taibo tiene una prolífica y extensa obra escrita en español y gallego. Su obra muestra interés por temáticas de calado social y político. Su obra se ha publicado en diferentes editoriales (Los libros de la Catarata, Suma de Letras, Síntesis…) entre 1989 y 2011. Entre los libros, que cabe destacar, mencionaremos:
  • La Unión Soviética de Gorbachov (Fundamentos, 1989).
  • La transición política en la Europa del Este (Centro de Estudios Constitucionales, 1996).
  • Las transiciones en la Europa central y oriental (Catarata, 1998).
  • La explosión soviética (Espasa, 2000).
  • La desintegración de Yugoslavia (Catarata, 2000).
  • Guerra en Kosova. Un estudio sobre la ingeniería del odio (Catarata, 2001).
  • El conflicto de Chechenia (Catarata, 2005).
  • Rusia en la era de Putin (Catarata, 2006)
  • Cien preguntas sobre el nuevo desorden (Suma de letras, 2002).
  • Guerra entre barbaries (Suma de letras, 2002).
  • ¿Hacia dónde nos lleva Estados Unidos? (B, 2004).
  • No es lo que nos cuentan. Una crítica de la Unión Europea realmente existente (B,  2004).
  • La Constitución destituyente de Europa. Razones para otro debate constitucional (Catarata, 2005).
  • Movimientos de resistencia frente a la globalización capitalista (Editorial B, Barcelona, 2005).
  • Crítica de la Unión Europea. Argumentos para la izquierda que resiste (Catarata, 2006).
  • Rapiña global (Suma de letras, 2006).
  • Sobre política, mercado y convivencia (Catarata, 2006).
  • Movimientos antiglobalización. ¿Qué son? ¿Qué quieren? ¿Qué hacen? (Catarata, 2007)
  • 150 preguntas sobre el nuevo desorden (Catarata, 2008).
  • Neoliberales, neoconservadores, aznarianos. Ensayos sobre el pensamiento de la derecha lenguaraz (Catarata, 2008).
  • En defensa del decrecimiento (Catarata, 2009).
  • Su crisis y la nuestra. Un panfleto sobre decrecimiento, tragedias y farsas (Catarata, 2010).

8 de julio de 2011

Descripción del libro El decrecimiento explicado con sencillez de Carlos Taibo

El decrecimiento explicado con sencillez de Carlos Taibo pretende “ofrecer una introducción rápida y comprensible al decrecimiento y, con ella, de manera más general, contribuir a la difusión de muchos de los elementos que configuran la visión crítica del mundo contemporáneo que nace del ecologismo radical”. Es, por tanto, un libro introductorio al decrecimiento económico para quienes desconozcan el término y su filosofía.

El decrecimiento explicado con sencillez, publicado en la editorial los libros de la catarata en marzo del 2011 en Madrid, consta de 135 páginas que se organiza en diferentes apartados:
Un prólogo del propio autor- Carlos Taibo- ; 20 capítulos dónde se expone y se desarrolla el contenido del libro- ¿Tan bueno y saludable es el crecimiento económico?; El hechizo de las grandes cifras; Las miserias del Producto Interior Bruto; Los grandes problemas del siglo XXI; La huella ecológica; Crecimiento, Consumo y Bienestar; La propuesta del Decrecimiento; El arraigo de los principios del decrecimiento; Menos complejos, menos urbanos; Decrecimiento y Demografía; ¿Qué podemos hacer?; Decrecimiento y países del sur; Salir del capitalismo; Las críticas al decrecimiento; La tecnología salvadora; Los movimientos por el decrecimiento; Cinco ejemplos de ahora; Las crisis de principios del siglo XXI; Hitler como precursor; Sobre el término “Decrecimiento”- ; Un epílogo también del autor: Defensa de los libros y por último, una bibliografía sobre decrecimiento en español. El contenido de cada capítulo del libro  se acompaña con ilustraciones de Pepe Medina que reflejan muy acertadamente el mensaje y el espíritu del libro.

Portada del libro

Carlos Taibo ha escrito para la editorial Los libros de la Catarata otros dos libros sobre decrecimiento, a saber, En defensa del decrecimiento. Sobre capitalismo, crisis y barbarie de 2009 y Decrecimientos. Sobre lo que hay que cambiar en la vida cotidiana de 2010.


7 de julio de 2011

El decrecimiento explicado con sencillez de Carlos Taibo: Presentación del libro.

Nos hallamos ante una época de transición hacia no se sabe dónde. Los países de la UE están sufriendo en sus propias carnes la crisis económica del 2007, especialmente en sus sistemas de protección y de bienestar social, y los efectos de las intervenciones del Banco Central Europeo (BCE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI) en las economías de Irlanda, Portugal y Grecia, en este último país dichas intervenciones, con el objetivo de subsanar la deuda pública, han provocado una segunda reestructuración de la deuda griega y muy probablemente aceptar las duras condiciones del FMI y del BCE para reestructurar la deuda soberana hipotecará el futuro de los griegos durante décadas.

La actual crisis económica expresa a mi modo de ver una doble crisis: la del modelo económico neoliberal y la del modelo de crecimiento. Este último aspecto conecta con el libro de Carlos Taibo, el decrecimiento explicado con sencillez, que cuestiona la validez del propio concepto de crecimiento en el sistema capitalista. El crecimiento económico no es un hecho necesariamente positivo ni benévolo para los países ricos, como dice Carlos Taibo “No se trata de negar que en mucho momentos se han derivado consecuencias positivas del crecimiento económico. Lo que hay que hacer es preguntarse si lo que pudo ser verdad en el pasado sigue siéndolo en el presente o, más aún, si el crecimiento del que hablamos no es hoy explicación principal de muchos de  nuestros problemas.” A pesar de ello, las creencias positivas asociadas al crecimiento económico gozan de una alta aceptación en esos países: “En nuestros países parece darse por descontento, desde mucho tiempo atrás, que el crecimiento económico es un hecho que no tiene sino consecuencias positivas. Tan es así que la abrumadora mayoría de los dirigentes políticos, de los economistas y de los propios sindicalistas piensan que si el crecimiento falta será imposible resolver muchos de los problemas más importantes que nos acosan. Estiman, por decirlo de otra manera, que allí donde hay crecimiento económico hay también cohesión social, los servicios públicos se hallan razonablemente asentados, la pobreza desaparece y, en fin, la igualdad gana terreno.”Junto al mito del crecimiento se asientan otros mitos como el de la productividad, el de la competitividad y el del consumo que vertebran el propio sistema capitalista. Mitos poco cuestionados por las sociedades “desarrolladas” salvo el del consumo. Mitos que se asocian al bienestar y a la felicidad. Mitos que cuestiona también Carlos Taibo en su libro.

El libro de Carlos Taibo, el decrecimiento explicado con sencillez, ahonda, por un lado, en la crítica al crecimiento económico sin límites y propone, por otro lado, la filosofía del decrecimiento económico que implica necesariamente salir del sistema económico capitalista. Decrecimiento explicado con sencillez es un excelente libro introductorio al decrecimiento para quien desconozca la filosofía y el movimiento decrecentista de la mano de Carlos Taibo uno de los introductores del decrecimiento en España.


4 de julio de 2011

¿Quién es Federico Mayor Zaragoza?

Federico Mayor Zaragoza es un alto funcionario de las Naciones Unidas, fue Director General de la UNESCO y es catedrático de Bioquímica. Nacido en Barcelona en 1934, estudió Farmacia en la Universidad de Madrid, doctorándose en 1958. Inició su actividad docente como profesor ayudante y adjunto en dicha universidad y en 1963 accedió a la cátedra de Bioquímica de la facultad de Farmacia de la Universidad de Granada y de Rector de dicha Universidad entre 1968 y 1972. En 1972, fue nombrado presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC y obtiene la Cátedra de Bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid cargo que ha ocupado hasta 2004. En 1974 cofunda el centre de Biología Molecular Severo Ochoa en la Universidad Autónoma de Madrid y es director del centro hasta 1978. 
                  
Federico Mayor Zaragoza ha desempeñado diferentes cargos políticos en su dilatada trayectoria política: Fue Subsecretario de Educación y Ciencia del gobierno español (1974- 1975), Diputado en el Parlamento de España ( 1977- 1978), Consejero del Presidente del Gobierno (1977-78), Ministro de Educación y Ciencia (1981-82) y Diputado al Parlamento Europeo (1987). En 1978 pasó a ocupar el cargo de Director General Adjunto de la UNESCO y, en 1987, fue elegido Director General de la UNESCO, siendo reelegido en 1993 para un segundo mandato. En 1999, decide no presentarse a un tercer mandato y, a su regreso a España, crea la Fundación para una Cultura de Paz en Madrid de la que es Presidente. En 2005 fue  designado Co-Presidente del Grupo de Alto Nivel para la Alianza de Civilizaciones por el  Secretario General de las Naciones Unidas. Es miembro del Comité de Honor de la Coordinación internacional para el Decenio de la no-violencia y de la paz. Es Socio de Honor de UNESCO Etxea - Centro UNESCO del País Vasco.

Es miembro de múltiples organizaciones, academias y asociaciones nacionales e internacionales, entre otras: Sociedad Española de Bioquímica (1964) de la que fue presidente (1970-1974), Asociación Americana para el Fomento de la Ciencia (1965), Sociedad de Bioquímica del Reino Unido (1966), Real Academia Nacional de Farmacia (1975), Club de Roma (1981), Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1994), Academia China de Ciencias (1994), Academia Rusa de Ciencias (1999), Real Academia Nacional de Medicina (2002) y de la Academia Europea de Ciencias y Artes.

1 de julio de 2011

Federico Mayor Zaragoza: Presentación del libro Delito de Silencio

Delito de Silencio, del presidente de la Fundación Cultura de Paz, Federico Mayor Zaragoza, es un brevísimo ensayo, de unas 35 páginas de extensión, publicado en Barcelona en marzo de 2011 en la editorial Comanegra. Es un libro muy económico- sólo cuesta 3 euros- y el beneficio generado de su venta se destina a la Fundación Cultura de Paz.

El libro Delito de Silencio contiene una Introducción; y ocho capítulos: ¡Basta!; Releyendo la Declaración Universal de los Derechos Humanos; Catástrofes naturales o provocadas: un nuevo concepto de seguridad; Inmenso poder mediático. Reaccionar sin demora; De súbditos a ciudadanos, la gran transición; ¿El mundo tiene arreglo?¡La incontenible marea del ciberespacio ha comenzado! y Delito de silencio. Cada "capítulos" del libro se centra en un aspecto concreto- los derechos humanos, las nuevas tecnologías, la participación ciudadana, el poder mediático, los desastres naturales,...-.

28 de junio de 2011

El valor del agua

¿Cuál es el valor del agua? El agua tiene un valor intrínsico que transciende a cualquier otro valor. La vida no se puede concebir sin la presencia del agua. El agua es fuente de vida. Alcanza un valor sagrado cuando lo concebimos como un don natural que nos ofrece la naturaleza gratuitamente. Al socializarnos con este valor sagrado, podemos conservar y compartir la abundancia de agua con otros seres vivos del planeta.

Este valor sagrado está siendo reemplazado por un valor económico. El agua ya no es un derecho natural sino una materia prima que puede expropiarse y privatizarse, y, que puede consumirse y comercializarse en un mercado global. El derecho al acceso y a la disponibilidad de agua está mediatizado por las necesidades del mercado económico global. El mercado es quien determina el precio del agua, y por tanto, quienes tienen el derecho a acceder al agua. Las necesidades de la población humana y de los seres vivos son ignoradas por completo.

Cuando olvidamos y menospreciamos el valor sagrado del agua,  ponemos en riesgo este recurso natural, y, con él, la propia supervivencia de la vida en la tierra. Urge la necesidad de recuperar este valor sagrado para poder preservar el agua para las generaciones futuras.